Cullera ya ha puesto fecha y tono al arranque del verano: 12 y 13 de junio, festival gratuito, y un cartel que encabeza Nebulossa. El Cullera Beach Pride 2026 llega con 18 actuaciones y una programación que mezcla música, escena drag y sesiones DJ para convertir el Parque de San Antonio en un punto de encuentro abierto, festivo y visible.
Pero el Pride de Cullera no se queda en el escenario. La propuesta incluye actividades que dan contexto y comunidad: charlas, feria de asociaciones, una rutapa y una marcha por la igualdad. Es decir: no solo un evento, sino un fin de semana que ocupa la ciudad y la activa desde dentro, con un mensaje claro de convivencia.
Y hay un detalle que dice mucho del enfoque: antes de que suene la primera canción, Cullera abre la puerta a la memoria. El 17 de mayo, coincidiendo con el Día Internacional contra la LGTBIfobia, se inaugurará la exposición “Cullera: ploma i carrer!”, dedicada a la memoria LGTBIQ+ del municipio y su comarca, con materiales y referencias de décadas pasadas.
Para REDD, iniciativas así importan porque hacen tangible lo que a veces se queda en palabras: cuando un destino apuesta por programación cultural, alianzas con tejido social y presencia pública, la inclusión se convierte en experiencia real. Cullera no “habla de” diversidad: la pone en agenda, la muestra en la calle y la convierte en propuesta turística con contenido.