Diputación de Córdoba

Destino Adherido

Córdoba, Patrimonio Mundial y naturaleza entre sierras y campiña andaluza.

La provincia de Córdoba ofrece al visitante una experiencia integral donde conviven siglos de historia, identidad cultural y una forma de vivir marcada por la convivencia y la hospitalidad. Su capital, cruce de civilizaciones, proyecta un legado reconocido internacionalmente, y la provincia lo amplía con pueblos con carácter, tradición y una gran riqueza patrimonial y gastronómica. Esta herencia se integra hoy en una visión moderna del turismo, basada en sostenibilidad, accesibilidad y respeto a la diversidad, haciendo de Córdoba un destino acogedor en cualquier época del año.

Córdoba se consolida como un destino comprometido con la igualdad y la diversidad sexual y de género, impulsando políticas públicas y acciones de sensibilización orientadas a garantizar espacios seguros e inclusivos. La Diputación promueve iniciativas, recursos y acciones culturales que fomentan la visibilidad del colectivo y refuerzan la convivencia, con el apoyo de un movimiento asociativo activo en la provincia. La capital cordobesa ha sido reconocida como ciudad gay‑friendly, reforzando el posicionamiento del territorio como un lugar abierto, plural y respetuoso para residentes y visitantes.
La provincia de Córdoba ofrece una gran diversidad de paisajes protegidos, con parques naturales como la Sierra de Hornachuelos, la Sierra de Cardeña y Montoro y las Sierras Subbéticas. En ellos se alternan bosques mediterráneos, dehesas y formaciones kársticas, además de enclaves como las Lagunas del Sur o el embalse de Iznájar. Es un entorno ideal para senderismo, cicloturismo y observación de aves, desde un enfoque de turismo responsable.
Córdoba reúne un patrimonio excepcional, con la Mezquita‑Catedral, el casco histórico, el Alcázar de los Reyes Cristianos y la Judería, reconocidos por la UNESCO. La provincia amplía esta riqueza con castillos, yacimientos, museos y conjuntos históricos en municipios como Priego de Córdoba, Lucena, Montilla o Baena. Todo ello se trabaja desde la conservación, la accesibilidad y una mirada inclusiva del legado cultural.
La vida cultural cordobesa es activa y participativa, con festivales, exposiciones, música y artes escénicas durante todo el año. La programación se completa con espacios de ocio que favorecen un ambiente abierto y respetuoso, donde la diversidad es parte del destino. Iniciativas como los premios “Ser Quien Soy” en torno al Orgullo refuerzan el compromiso con la igualdad.
La gastronomía cordobesa combina tradición y producto local, con platos como el salmorejo, el rabo de toro o los flamenquines. Destacan también el aceite de oliva virgen extra, los vinos de Montilla‑Moriles y la repostería tradicional. Tabernas, restaurantes y mercados permiten descubrir una cocina auténtica y de calidad.