Durante casi veinte años, Juan Martín Boll y Nano García han sido dos de los nombres más influyentes —y, al mismo tiempo, más discretos— del universo LGTBIQ+ español. Aunque el gran público los identifica con el Orgullo o con Mr. Gay España, detrás de esos proyectos han construido una empresa especializada en comunicación, turismo, consultoría y estrategia para marcas e instituciones que hoy trabaja los 365 días del año.
Mucho antes de que palabras como diversidad, inclusión o propósito se instalaran en los planes estratégicos de las empresas, el matrimonio ya trabajaba para demostrar que esos valores también podían formar parte de un modelo de negocio. Lo hicieron sin grandes titulares, creciendo proyecto a proyecto hasta convertir JN Global Project en una consultora referente a nivel nacional e internacional.
Empresarios antes que portavoces, socios antes que personajes públicos, ambos han construido una trayectoria que trasciende los eventos por los que muchos les conocen. La suya es la historia de dos emprendedores que supieron detectar una transformación social antes de que las empresas comprendieran que también acabaría siendo una transformación económica. Y, sobre todo, la de dos personas que han sabido convertir una convicción en una empresa sin renunciar nunca al propósito que la hizo posible.
PREGUNTA: Cuando alguien os presenta como «los hombres detrás del Orgullo«, ¿sentís que esa etiqueta os hace justicia o simplifica demasiado el trabajo de JN Global Project?
Juan: Nos sentimos orgullosos porque el Orgullo ha sido una parte muy importante de nuestra vida durante casi veinte años. Es un proyecto que nos ha dado muchísimo y que ha marcado nuestro camino. Pero también es verdad que esa etiqueta simplifica bastante lo que hacemos hoy.
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